Sí, puedes conseguir la doble nacionalidad España-Estados Unidos sin perder la ciudadanía estadounidense. Si quieres acceder a la doble nacionalidad española, lo más importante es distinguir la declaración exigida por España de sus efectos en Estados Unidos y revisar bien cuál es tu vía de acceso.
Declaraciones según la vía
Adquisición de otra ciudadanía
La vía de adquisición importa
No hay un convenio de doble nacionalidad entre ambos países, pero esto no significa que debas perder necesariamente una para adquirir la otra. Cada Estado decide qué personas tienen su nacionalidad y cómo dejan de tenerla.
El artículo 23 del Código Civil español contempla que determinadas situaciones sí que exigen renunciar a tu nacionalidad anterior. Los países iberoamericanos, además de otros como Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal (por motivos geográficos e históricos) están eximidos de ello. Por otra parte, países como Francia cuentan con su propio convenio.
Por desgracia, Estados Unidos no figura en esta lista. Esto no quiere decir que automáticamente pierdas tu ciudadanía estadounidense. Habría que aplicar la normativa de cada país, ya que no habría un acuerdo común.
En este caso, es importante el modo en el que conseguiste la nacionalidad, porque no es lo mismo ser español desde que naciste que obtenerla por residencia.
«Lo importante es distinguir la declaración exigida por España de sus efectos en Estados Unidos.»
¿Te preocupa lo que tendrás que declarar? Solicita una valoración de tu caso y revisamos tus nacionalidades y la vía aplicable antes de preparar la jura.
La nacionalidad española por descendencia depende del parentesco y de las circunstancias familiares:
Puede ser español de origen, aunque haya nacido en Estados Unidos. Los trámites legales incluyen comprobar la inscripción y asegurarse de que los documentos se conservan en buen estado.
Puede acceder a la opción prevista para ese supuesto, sin límite de edad. Existen otras opciones con requisitos y plazos propios.
Puede beneficiarse de un año de residencia legal, continuada e inmediatamente anterior a la solicitud en España, si cumple los demás requisitos.
Estas diferencias las puedes comprobar rápidamente en estas guías oficiales sobre opción y residencia. De manera habitual, la residencia exigida es de diez años, a no ser que haya una circunstancia que lo reduzca, como casarte con una persona española. En este supuesto, podrías reducir la residencia a un año, siempre que sea continuada (tanto la residencia como el matrimonio).
El plazo de la Ley de Memoria Democrática terminó el 22 de octubre de 2025. Por otra parte, sí que continúan los expedientes y las citas solicitadas dentro de plazo.
Si el vínculo está en generaciones anteriores, revisa la nacionalidad española por bisabuelos.
El artículo 23 del Código Civil español contempla que para obtener la nacionalidad se debe jurar o prometer fidelidad al Rey y obedecer la Constitución y las leyes del país. Esto se debe hacer una vez que se compruebe tu identidad en el Registro Civil y se completen todos los trámites anteriores.
Estas declaraciones quedan documentadas y firmadas en un acta. Este es el momento de revisar datos como nombres y apellidos o datos de nacimiento antes de estampar la firma. Es importante entender lo que estás declarando y asegurarte de que todo esté correcto.
El Departamento de Estado americano explica que cuando adquieres otra nacionalidad no tienes por qué escoger entre ambas. Para perderla, tendrías que realizar una serie de actos voluntarios con la intención de abandonar tu ciudadanía.
Esto se puede hacer, por ejemplo, a través de una renuncia formal ante un funcionario consular estadounidense.
Si tienes dudas sobre lo que tienes que declarar o el estado de tu proceso, es importante que revises todo con un equipo de profesionales antes de comparecer. Para mantener la doble nacionalidad en España y Estados Unidos deberás conocer bien las obligaciones de ambos ordenamientos.
El tema de los impuestos es diferente y funciona de manera distinta a la jura, ya que el pasaporte no te indica en qué país tienes que declararlos.
Según el IRS, como ciudadano estadounidense seguirás sujeto a tributar tus ingresos aunque vivas fuera del país y tengas la nacionalidad española.
Adquirir la nacionalidad no te convierte automáticamente en residente fiscal. Uno de los criterios que sí te obliga a tributar aquí, según la Agencia Tributaria, es el de permanecer más de 183 días durante un año natural, o que tu núcleo principal de intereses económicos esté aquí.
Ambos países tienen un convenio para evitar la doble imposición, modificado por un protocolo que entró en vigor en noviembre de 2019. Permite que Estados Unidos grave a sus ciudadanos, pero trata de aliviar supuestos que produzcan una doble tributación.
Como idea general, declarar en dos países no significa pagar dos veces por lo mismo. Es fundamental contar con asesoramiento fiscal para conocer todas las posibles obligaciones impositivas.
Un fallo documental puede retrasar la tramitación; incumplir un plazo puede tener consecuencias mayores. Estos son cuatro puntos que revisamos:
Un certificado incompleto o una filiación sin demostrar puede impedir que tu solicitud prospere, sobre todo si se genera un requerimiento y este no se subsana.
En nacionalidad por residencia o carta de naturaleza, el artículo 21.4 establece 180 días desde la notificación para comparecer y cumplir los requisitos correspondientes. Si no se cumplen, la concesión puede caducar.
Es importante saber cuándo procede la apostilla de La Haya para un documento y obtenerla correctamente dentro del plazo.
Un texto traducido por un familiar no suele ser admisible, ya que se requiere una traducción jurada después de revisar y apostillar.
Obtener la doble nacionalidad española también obliga a revisar después las reglas de conservación y pérdida de los artículos 24 y 25, según tu situación. Por ejemplo, para determinados españoles que no lo sean de origen, usar exclusivamente durante tres años la nacionalidad a la que declararon renunciar puede causar la pérdida de la española.
En Díaz y Asociados revisamos tu caso punto por punto, extrayendo diversos puntos clave:
Antes de empezar a trabajar, revisamos si eres elegible para el proceso y recopilamos todos los documentos para detectar posibles discrepancias. Te explicamos qué declaraciones tienes que hacer y qué comprobar en el acta.
Te acompañamos en el proceso si es necesario, coordinando la comparecencia en el Registro Civil. Revisamos la documentación contigo por videollamada y aclaramos qué trámites debes hacer desde tu lugar de residencia.
Si necesitas conocer las fases, puedes consultar cómo solicitar la nacionalidad española. En la valoración inicial concretamos el alcance del servicio y las cuestiones que requieren revisión adicional, incluida la intervención de un especialista estadounidense cuando proceda.
Esto es posible, pero antes dbes cumplir una vía española y revisar las declaraciones exigibles y sus efectos conforme a las leyes de ambos países.
La declaración exigida por España en ciertos casos no equivale automáticamente a perder la ciudadanía estadounidense. No debes iniciar una renuncia consular sin valorar sus consecuencias.
Depende de la vía y el órgano que la tramite. Los plazos de resolución y los de comparecencia posterior son distintos, por lo que no existe una duración única para todos los expedientes.
Depende de tu residencia, ingresos y obligaciones personales. Puedes tener que declarar en ambos y aplicar mecanismos del convenio para aliviar la doble imposición.
Cuéntanos tu caso en el formulario y revisamos cómo encaja la doble nacionalidad España-Estados Unidos en tu situación, con los documentos y las dudas que ya tengas.
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